DESARROLLO HUMANO
LA SENAF SE PONE EN VALOR
El gobernador Martín Llaryora y la ministra de Desarrollo Humano, Liliana Montero, inauguraron este miércoles la puesta en valor de la residencia para niños y adolescentes varones de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF) ubicada sobre calle Río Bamba de la Ciudad de Córdoba.
El espacio alberga a dos edificios en los que viven 18 niños y adolescentes con discapacidad o enfermedades de salud mental. Los residentes están distribuidos en dos espacios diferenciados por edades, con capacidades de 10 y 9 plazas respectivamente.
“Ustedes convierten estos lugares en una familia. Aquí hay calor de hogar, y eso es lo que los chicos necesitan”, expresó Llaryora, agradeciendo y destacando la labor de todo el personal.
Con una inversión provincial de 71.000.000 pesos, las obras estuvieron a cargo de 19 trabajadores de la economía social, a través del programa Cimientos.
Tanto en la Casa 1, destinada a niños, como en la Casa 2, para jóvenes, se realizaron sondeos cloacales y pluviales, cambio de puertas, nuevos baños y habitaciones, mejoras de las cocinas, reparaciones en diferentes espacios, trabajos de pintura, acondicionamiento del sistema eléctrico y cambio de las luminarias.
También se colocaron nuevas camas, cortinas, ropa de cama, estanterías, televisores, mesas, sillas y electrodomésticos para las cocinas, entre otros elementos y mejoras.
Cabe destacar que en este dispositivo de resguardo residencial para niños, niñas y adolescentes (NNYA), se trabaja para garantizar:
- Acompañamiento en trayectorias educativas: se brinda apoyo continuo para garantizar la inclusión educativa de los adolescentes, adaptándose a sus necesidades individuales.
- Acceso a salud integral: se prioriza la atención en salud, asegurando un abordaje integral y especializado. Además, todos los niños y adolescentes cuentan con Certificado Único de Discapacidad (CUD).
- Revinculación familiar: se coordinan encuentros fortaleciendo los vínculos con familia de origen y ampliada.
- Actividades recreativas: vacaciones al Complejo Santa Catalina y actividades de verano, incluyendo visitas al Parque Sarmiento y Parque Kempes, así como el uso de piletas municipales.
Acompañaron al gobernador, la secretaria de Niñez, Adolescencia y Familia, Julia Reartes; la subsecretaria de protección de Derechos Niñas, Niños y Adolescentes, Romina Cristini; el director general de Infraestructura, Fabricio Bornancini: la presidenta provisoria del Consejo Deliberante, Sandra Trigo; legisladores, entre otros.
Impacto social de la obra
A través del programa Cimientos ya son 12 las residencias que se han refaccionado desde el comienzo de la actual gestión provincial.
En este caso, trabajaron en la puesta en valor de la residencia 19 personas, de las cuales 7 fueron mujeres y 12 varones. Esto representa un 37% de participación femenina en un rubro tradicionalmente dominado por hombres.
Las edades de las trabajadoras y trabajadores oscilaron entre 30 y 60 años, con un 47% mayores de 50 años. Este dato resalta la capacidad del modelo cooperativo para incluir a personas que el mercado laboral descarta, aprovechando su experiencia y habilidades.
Un estudiante avanzado de ingeniería civil, Miguel Iparraguirre, lideró las capacitaciones en obra, logrando que esta experiencia fuese una verdadera “obra escuela” para al menos el 40% de las personas involucradas. Este enfoque garantiza una formación técnica práctica y remunerada.
Por último, además del equipo en obra, esta contratación generó impacto en áreas administrativas, técnicas y logísticas. Roles como pañoleras, encargados de logística y personal técnico fueron indispensables para garantizar el éxito del proyecto. Esto evidencia el alcance extendido de las compras estatales en términos de generación de empleo indirecto.




















