Concejo Deliberante
RECONOCIMIENTOS PARA LOS QUE TRABAJAN POR LA INCLUSIÓN
La Comisión de Personas con Discapacidad y Accesibilidad Universal del Concejo Deliberante de Córdoba, presidida por Mónica Rosales (HUxC), se reunió hoy y aprobó dos proyectos que implican reconocimientos a la labor de una fundación y una empresa que desarrollan sus actividades con la mira y el interés puesto en la inclusión.
En primer término, se valoró las muestras itinerantes “3 colores y sus pasteles” y “Primarios frescos”, ambas impulsadas por la profesora Amiel Balderramas y la Fundación Apadim. Se trata de pinturas producidas en 2024, por los concurrentes a la entidad.
A través de sus talleres de arte, la Fundación Apadim busca desarrollar en sus estudiantes prácticas que promuevan la autonomía, la creación y la inclusión cultural. Así, no solo se reivindica el arte como herramienta pedagógica o terapéutica, sino como un derecho humano fundamental: a producir, compartir y ser parte activa de la vida simbólica de una sociedad.
“Queremos rescatar la importancia del arte. Trabajamos en una exposición que permite el desarrollo de la creatividad y la inclusión. Se fortalece la identidad y la autoestima, porque todos tenemos algo para expresar, desde nuestro mundo interior, las emociones y las pasiones”, destacó la profesora Balderramas.
Luego, tres concurrentes al taller: Sebastián López, Nico Paladini y Belén Carrera, comentaron que les encanta dibujar y pintar, y poder mostrar a todos sus trabajos.
Por su parte, Geraldine Paladini, coordinadora general de Apadim e hija del fundador de la institución, señaló que “el arte es comunicación, es democracia cultural. Con sus obras, los concurrentes nos dicen mucho, por eso queremos compartirlas con todo el público. Esta actividad agrega valor a lo que ellos hacen y rompe prejuicios”.
El segundo proyecto aprobado reconoció la trayectoria de la empresa cordobesa Pako Peko, por su dedicación en el diseño y fabricación de indumentaria infantil inclusiva.
La firma se destaca por su enfoque sociológico y artístico, que integra diseños con sistema Braille, Lengua de Señas Argentina (LSA) y pictogramas, promoviendo la inclusión real y el derecho al juego de niños y niñas.
Es un emprendimiento, que comenzó con cinco modelos de remeras y hoy es una empresa sólida con más de 150 artículos por temporada y un showroom en nuestra ciudad.
Desde sus inicios, incorporó modelos con Síndrome de Down, creó talles reales (hasta el talle 16) para que la vestimenta se adapte a la etapa de vida y no al físico de los niños. También sumó estampas en braille y lengua de señas creadas con asesoramiento técnico, para garantizar su legibilidad y fomentar el vínculo entre niños oyentes y personas con discapacidad visual o auditiva.
En el mismo sentido, creó remeras con pictogramas, diseñadas en colaboración con especialistas para facilitar la comunicación de personas con autismo o parálisis cerebral.
El concejal José Romero Vázquez (Frente Cívico), autor del proyecto, graficó que actualmente la firma llega a todo el país y exporta a Chile, Uruguay, Ecuador, Paraguay y Puerto Rico, con perspectivas de una próxima llegada a Europa.
Julia Urquiza, creadora de Pako Peko explicó que “más allá de fabricar y vender, tenemos ese plus que nos motiva. Es muy lindo poder salir de los números y compartir esta experiencia. No hacemos ropa para personas con discapacidad, es para todos. Cuando nos vestimos, comunicamos. Hace poco una niña vio lenguaje de señas en una prenda y se interesó en el tema para aprenderlo. Es un gran avance”, ejemplificó.
Por último, la Comisión compartió unos minutos con Walter Moreno y Dalmiro Videla, de la Unión Cordobesa para Ciegos (UCORCI), que está cumpliendo 53 años. Comentaron que la institución dicta varios talleres (trabajos en cuero, tejidos, macramé) a los que asisten unas 30 personas.
“Orientamos también en el uso del braille y el bastón, pero los talleres apuntan a tener una salida laboral y ganarnos la vida”, comentó Moreno.























