Judiciales
NADIE QUIERE DECLARAR
Soledad Andreani, la mujer de 43 años, acusada de encubrimiento por haberle prestado a Claudio Barrelier el Ford Ka que se utilizó para descartar el cuerpo de Agostina Vega en barrio Ampliación Ferreyra, se abstuvo de declarar este viernes ante el fiscal Raúl Garzón, a cargo de la investigación.
Su abogado, Ángelo Giorgetti, confirmó que Andreani negó el hecho pero no hizo manifestaciones por consejo de la defensa.
El letrado explicó que aconsejó a su defendida abstenerse porque todavía no tuvieron acceso al expediente. Además, adelantó que durante el fin de semana analizarán las pruebas y luego pedirán la libertad de Andreani.
Giorgetti señaló que la hipótesis de la fiscalía apunta a un presunto encubrimiento. “No hay prueba, pero prestó un vehículo que se utilizó para descartar un cuerpo, con eso alcanza y sobra”, expresó al describir la postura acusatoria.
Según explicó, la acusación se sostiene principalmente en el préstamo del vehículo: «No hay prueba, pero prestó un vehículo que se utilizó para descartar un cuerpo, con eso alcanza y sobra», expresó, marcando una diferencia entre la solidez de la prueba y el peso que, de todos modos, tiene ese hecho en la causa.
«No hay sorpresas, no hay nada. Confío en mi defendida y en nuestro trabajo», cerró Giorgetti.
Testimonios que complican a Soledad Andreani
En diálogo con Canal 10, Carla, una ex trabajadora del bar Wachitas, brindó información sobre el rol de Soledad Andreani en el establecimiento, vinculado a una red de prostitución y comercialización de estupefacientes.
La joven afirmó que recibía órdenes de Andreani para «tener encuentros» con los clientes por dinero. Luego debía retribuir parte de lo recaudado por los trabajos que se realizaban allí.




















