BIOAGROINDUSTRIA
PLAN DE INNOVACIONES PARA LA PRODUCCIÓN
El ministro de Bioagroindustria, Sergio Busso, la rectora de la Universidad Provincial de Córdoba (UPC), Julia Oliva Cúneo, y el presidente del CEPROCOR, Marcos Sestopal, mantuvieron un encuentro para avanzar en la consolidación de la hoja de ruta para el Centro de Estudios, Investigación y Transferencia (CEIT).
El CEIT es la unidad ejecutora tripartita creada para diseñar actividades científicas, tecnológicas y de innovación orientadas al sector productivo y social.
Su estrategia central es la territorialización de la investigación, permitiendo que la universidad aborde áreas de ciencias experimentales y tecnología de manera conjunta con organismos técnicos especializados.
En ese marco, la rectora Julia Oliva Cúneo subrayó el alcance estratégico de la iniciativa: “La puesta en marcha de este esquema nos permite como universidad ampliar de manera significativa nuestra cobertura en materia tecnológica y científica, y avanzar en la implementación de las unidades que tenemos previstas”.
La rectora remarcó que estos son “espacios fundamentales para la colaboración entre el sistema científico-tecnológico, el Estado y el sector productivo, orientados a impulsar el desarrollo de cada una de las regiones”.
Para la autoridad, este proceso “consolida una universidad con anclaje territorial, capaz de escuchar, interpretar y transformar las demandas locales en conocimiento aplicado, generando valor público y oportunidades concretas de crecimiento”.
Innovación en el territorio
El motor de esta descentralización son las Unidades de Gestión del Conocimiento e Innovación (UGeCI).
Estas unidades funcionan en cada una de las sedes regionales de la UPC como espacios de articulación entre la ciencia, la formación técnica y el sector productivo.
Su operatividad en las sedes se basa en tres ejes:
● Detección de demandas: Actúan como «antenas» que identifican las problemáticas tecnológicas, normativas y organizacionales de las empresas y productores de cada zona.
● Sistematización de saberes: Traducen el conocimiento científico generado en la provincia a soluciones aplicables a las realidades locales, transformando aprendizajes del sector estratégico en herramientas concretas.
● Articulación institucional: Permiten que el CEPROCOR tenga presencia directa en el interior, facilitando el desarrollo de propuestas de investigación aplicada allí donde se originan las necesidades.
El caso del comino: ciencia con identidad
Un ejemplo de los proyectos que serán potenciados bajo este esquema es la investigación sobre el cultivo de comino en el noroeste cordobés, dirigida por Sandra Basconcelo. Este proyecto utiliza la economía del conocimiento para consolidar microemprendimientos agroproductivos mediante innovación territorial.
La iniciativa integra la mejora genética de semillas, el diseño participativo de maquinaria artesanal y metodologías para la gestión hídrica, articulando con cooperativas y escuelas agrotécnicas de la región. Este tipo de intervenciones demuestra cómo la estructura de las UGeCI puede elevar la productividad de sectores tradicionales mediante herramientas de la Agroindustria 4.0 y el desarrollo sostenible.
Del territorio al mundo
La visión de esta alianza no se detiene en las fronteras provinciales. Con la creación de la ODISIT (Oficina de Diplomacia Científica y Tecnológica), integrada también por la Secretaría de Relaciones Internacionales de la provincia, la UPC busca posicionar la ciencia cordobesa en el mercado global.
La premisa es ambiciosa pero sólida: investigar desde lo local, fortalecer las economías regionales y, finalmente, “vender la tecnología de Córdoba al mundo”. Con el CEIT y sus unidades territoriales, la Universidad Provincial deja de ser solo un espacio de formación para convertirse en el motor que impulsa la innovación donde más se necesita: allí donde el trabajo y la tierra se encuentran.






















