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UN TANTO CON SONIDO
Un grupo de egresados de la carrera de Ingeniería Biomédica, de la Facultad de Ciencias Exactas Físicas y Naturales de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) diseñaron un tablero de básquet para deportistas ciegos, con sonido y sensores que les brinda mayor autonomía en el juego. Originalmente fue ideado para el equipo que entrena en la Escuela Superior de Comercio Manuel Belgrano, dependiente de la UNC bajo la dirección de Walter Garrone, ex entrenador de la Selección Argentina de Básquetbol. Es uno de los proyectos de código abierto (open source) disponible en la plataforma POSTA, que permite a interesados de cualquier parte del mundo descargarlo y replicarlo libremente.
El básquet adaptado para ciegos tiene algunas diferencias con la variante tradicional. Los equipos están formados por tres miembros, el aro está 45 centímetros más bajo (a 2,6 metros), los jugadores deben pedir que el árbitro los “habilite” para tirar al aro y los puntos no se cuentan como dobles o triples, sino en goles de un solo punto.
Los entrenamientos, hasta ahora, funcionaban de la siguiente manera: una persona con visión se colocaba debajo del tablero y lo golpeaba sistemáticamente con un palo para que los deportistas supieran dónde estaba y pudieran direccionar sus lanzamientos. Cuando el balón pasaba cerca, los golpes se volvían más intensos e intermitentes.
El dispositivo desarrollado para el tablero fue pensado para la etapa de entrenamiento y consiste de una placa controladora basada en tecnología Arduino –son microcontroladores comerciales que se utilizan comúnmente en los cursos de robótica para niños–, capaz de reproducir un sonido a una cadencia constante para orientar al jugador sobre la ubicación del aro.
Un dato a destacar es que el sonido generado fue consensuado entre los jugadores, ya que se trata de un elemento importante: los jugadores deben poder identificarlo claramente durante el partido sin que llegue a ser molesto.
Según le explicó a GEF Informa Pablo Balderrama, uno de los Ingenieros Biomédicos que diseñaron el tablero “para identificar la zona donde rebota la pelota ante un lanzamiento, incorporaron además sensores de golpe en cinco lugares estratégicos del tablero. Por ejemplo: si el balón pega en la parte superior derecha, una voz automática dice ‘abajo a la izquierda’, de modo de indicarle al jugador hacia dónde debe apuntar su próximo tiro”.
Audio: Pablo Balderrama.
Finalmente, un sensor ultrasónico ubicado en el aro es el encargado de reconocer cuando la pelota ingresa y se concreta la anotación, emitiendo un sonido diferente, más agudo y con mayor cadencia.























