Judiciales
LIBERARON AL IMPUTADO POR LA MUERTE DEL POLICÍA
La Fiscalía de Instrucción del Distrito 4 Turno 6, a cargo del fiscal Víctor Hugo Chiapero, ordenó la libertad del imputado en la causa en la que se investiga la muerte del efectivo policial Luis Alejandro Azabal.
Se trata de un vecino de Villa Belgrano de 39 años de edad y el fiscal Chiapero cambió de manera muy rápida la caratula de homicidio agravado y tenencia ilegal de arma de guerra, por el de homicidio en legítima defensa privilegiada.
La Dra. Mónica Picco, abogada del imputado dijo que su defendido está muy conmocionado y que la causa por la tenencia de armas fue aclarada y desestimada.
La Fiscalía actuante continúa adoptando todas las medidas correspondientes para la instrucción de la causa.
Audio: Dra. Mónica Picco (Abogada de autor del disparo).
Cabe recordar que en las últimas horas esta fiscalía y la Unidad Judicial Homicidios, en relación a esta muerte del efectivo policial, habían dispuesto la detención de esta persona, quien quedó imputado por el delito de homicidio agravado y tenencia ilegal de arma de guerra; el secuestro de 3 armas de fuego (dos de puño y una escopeta) en el domicilio del imputado, y el secuestro del arma del personal policial fallecido.
Asimismo se dispuso se practique la autopsia correspondiente; finalmente se solicitó al imputado que proponga abogado defensor, bajo apercibimiento de designar de oficio al Asesor Letrado.
La Fiscalía actuante continúa adoptando todas las medidas correspondientes para la instrucción de la causa.
La opinión del ministro tras la liberación del hombre que mató al policía
El ministro de seguridad de la Provincia de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, a través de su cuenta oficial de «X» expresó: «Quiero hacer una reflexión personal tras el asesinato del Suboficial Principal Luis Alejandro Azabal, un hombre de nuestra Policía que perdió la vida cumpliendo su deber.
‘El que las hace, las paga’ es una consigna simple y justa, comprensible para cualquiera y a cualquier edad.
Pero algunas decisiones judiciales generan una preocupación profunda, porque empiezan a instalar en la sociedad la sensación de que la aplicación de la ley puede depender de quién las hace.
En este caso, quien comenzó imputado por un delito gravísimo recuperó la libertad en apenas tres horas. Tres horas.
Decisiones tomadas con esta celeridad, en un caso donde murió un policía en servicio, generan una señal inquietante para quienes tenemos la responsabilidad de conducir la fuerza, y sobre todo para los hombres y mujeres que cada día salen a la calle a jugarse la vida por los cordobeses.
Exigir reglas claras significa que cada integrante de una fuerza de seguridad responde ante la Justicia por su accionar. Y está bien que así sea.
La misma regla debe regir para quien agrede a un integrante de la fuerza, especialmente cuando ese ataque se dirige contra un policía que está cumpliendo su deber y protegiendo a la comunidad.
Porque cuando un policía es tratado con presunción de culpabilidad, mientras quien dispara y mata puede recuperar la libertad en cuestión de horas, existe la percepción que la ley no se aplica con la misma vara.
Y cuando la ley no es igual para todos, lo que empieza a aparecer es el caos».






















